Cómo se valora, sin complicarlo
Tres factores, puntuados de 1 a 5 y multiplicados:
- Impacto: qué pasa si falla. ¿Para la línea? ¿Afecta a la seguridad? ¿Lo nota el cliente?
- Frecuencia: cada cuánto falla, según el histórico.
- Detectabilidad: si el fallo se ve venir o llega sin aviso.
El resultado ordena tus activos. Los primeros de la lista se llevan el preventivo serio; los últimos, correctivo.
El error habitual
Hacer el análisis una vez, guardarlo en una hoja de cálculo y no volver a mirarlo. La criticidad cambia: un equipo redundante deja de serlo cuando se avería su gemelo, y una máquina secundaria pasa a crítica cuando cambia lo que se fabrica.