Cuándo no deberías cambiar
- Sois menos de cinco personas y no tenéis previsión de crecer.
- Gestionáis menos de cien equipos, todos en el mismo sitio.
- No tenéis compromisos de tiempo de respuesta con clientes.
- Nadie os pide justificantes de las intervenciones.
- Vuestra hoja la mantiene alguien que va a seguir ahí.
Si es tu caso, quédate como estás. Cuando cambie alguna de estas cinco cosas, aquí estaremos.