Los tres niveles de eIDAS
- Simple: cualquier dato electrónico que se asocia a una firma, como marcar una casilla o firmar con el dedo en una pantalla.
- Avanzada: identifica al firmante de forma única, está bajo su control y delata cualquier cambio posterior en el documento.
- Cualificada: una firma avanzada hecha con un certificado cualificado, emitido por un prestador de confianza cualificado, y con un dispositivo cualificado de creación de firma.
Ninguna se puede rechazar como prueba solo por ser electrónica. La cualificada es la única que el reglamento equipara directamente a la manuscrita.
Cuándo hace falta
Cuando un documento necesita la máxima presunción de validez, o cuando la pide una norma o la otra parte: ciertos contratos, trámites o documentos que se prevé discutir. Para aceptar un presupuesto o firmar un parte, suele bastar una firma avanzada o simple.
Un ejemplo
Una empresa firma con un cliente un contrato de mantenimiento a cinco años, con penalizaciones. Lo firman con firma cualificada: si un día hay un desacuerdo, nadie tendrá que demostrar quién firmó. El parte de cada visita, en cambio, lo firma el cliente en la pantalla del técnico.
El error habitual
Usar el mismo nivel para todo. Pedir firma cualificada para un parte de trabajo complica cada visita, y cerrar un contrato importante con una casilla marcada deja la prueba en el aire. El nivel se elige documento a documento, con tu asesoría.